4/6/12

EL FUEGO Y EL AGUA



El hombre de fuego estaba enamorado de la mujer de agua, y ella le correspondía, pero no podía tocarla, apenas se acercaba a ella, ella se evaporaba. Luego caía una fina, persistente y cálida lluvia y él se extinguía volviendo al infierno.
El hombre de fuego pasaba las horas pensando cómo aplacar su calor intenso, para poder acercarse a la mujer de agua y no evaporarla.
Ella no dormía intentando descifrar la manera de solidificar su humedad, para poder tocar al hombre de fuego y que él no volviera al infierno.
El hombre de fuego y la mujer de agua se amaban en silencio y la distancia, que a decir verdad no era mucha, ponía entre ellos una barrera de hielo que no sabían cómo derribar.
A través del hielo, que estaba limpio y transparente, ellos se miraban y se lanzaban besos.
Un día, apareció la Primavera y en los árboles del bosque prendieron un montón de flores, y de frutos jugosos que ellos no podían comer.
Cuanto nmás color había en el cielo, ellos más se deseaban y cuanto más grueso era el hielo más intentaban romperlo.
Allí estaban mirándose a través de la barrera, cuando una estrella se acercó y puso una luz entre ellos. El hielo se derritió.
El frío intenso del suelo secó el fuego del hombre y en un instante lo sacó del infierno. El agua, envidiosa, se juntó con la estrella y también se secó no pudiendo ya evaporarse.
Así quedaron frente a frente, mirándose fija e intensamente, el hombre que ya no era de fuego y la mujer que ya no era de agua.
Juntaron sus cuerpos y se besaron largamente, bajo la luz de la estrella.
Cuando se hizo de día ya no hubo infierno ni lluvia que asolara la tierra. El sol resplandecía.
Muchos años después aún hay personas sonrientes que dejan un vaso de agua al lado de una vela encendida. Dicen que hacer eso atrae al amor verdadero.

2 comentarios:

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  2. El agua en remanso es fuente de tranquilidad y apaga el fuego, pero el agua revuelta puede ser mucho peor que el mismo fuego, son dos fuerzas muy poderosas, aparentemente opuestas pero no por ello incapaces de vivir en armonía. El cuerpo humano se compone de más de un 70% de agua, ya lo dice Bruce Lee en un anuncio, "Be water my friend", jajaja. Nosotros somos parte de la naturaleza, rodeados siempre de los cuatro elementos que nos dan la vida.

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