COMO SER BELLA Y GLAMOUROSA EN UN MES Y PARA SIEMPRE

Cada uno tendrá un concepto distinto de la belleza y el glamour, pero todo tipo de mujer lo puede conseguir en poco tiempo y que se le quede para siempre. Unos cuantos consejos:
-¡Practica la sonrisa!
-Aprende a caminar erguida y con paso firme. Un sistema para conseguirlo muy conocido y que funciona 100% es practicar en casa con un par de revistas en la cabeza, pasillo arriba y abajo sin que se te caigan. Cuando lo consigas hacer durante más de 15 minutos seguidos ya puedes añadir zapatos de tacón alto, luego añades un bolso colgado del hombro y luego añades un portatil, libro o lo que sea en la mano.
-Acostúmbrate a hablar y pronunciar bien tu idioma, si es el español no uses coletillas ni dejes las palabras a medias, como por ejemplo decir ¿no?, ¿me entiendes?, ¿sabes?, "cari" en lugar de cariño, decir "cari" te hace 10 veces más fea, 5 años más vieja y 7 veces más tonta, pero si dices cariño serás 10 veces más guapa, 5 años más joven y 7 veces más inteligente.
-Si estás con tus amigos en un lugar público, no hables A GRITOS, es vulgar, de mala educación y a los demás no les importa lo que dices.
-Mantén una buena higiene: el cabello limpio, la ropa aseada, los zapatos en buen estado.
-Sudar en un hecho humano, lleva toallitas refrescantes en el bolso o lo que te sirva para calmar el sudor. No te avergüences si has manchado la ropa por el sudor, con elegancia y naturalidad intenta suavizar la mancha y no te deprimas más.
-Saluda siempre a los vecinos, compañeros, etc. con los que te cruces, aunque no te contesten, un "buenos días", "buenas tardes", "buenas noches" dicho con una sonrisa y ¿qué pasa? quedas como la mejor.
-Estimula tu felicidad, intenta disfrutar los momentos buenos y piensa luego en ellos, aunque sólo tengas un buen momento al día o a la semana. Ya vendrán tiempos mejores (eso dicen).
-Cuida tu salud, física y mental, todo lo que puedas, si te sientes enferma, tu rostro refleja el dolor.
-Si llevas minifalda, pantalones ajustados o un vestido ligero, siéntate de manera que no se te vea lo que hay entre las piernas. Insinuar es sexy, mostrar es vulgar.
-Destierra de tu vida ¡para siempre!, la envidia, la avaricia, la maldad, la intolerancia, el maltrato, los abusos, y todo aquello que atente contra tu dignidad y tus derechos.
-Si estás realmente deprimida, triste, dolida, por el motivo que sea, llora-llora-llora, y cuando ya no puedas llorar más, lávate la cara con agua fría, date un baño caliente y espumoso, embadurna tu cuerpo de loción perfumada, maquíllate un poco, ponte tu vestido más bonito, unos zapatos divinos y sal a la calle a dar un pequeño paseo (quince minutos serán suficientes), respira hondo, mira el cielo, sonríe y vuelve a casa. Todo seguirá igual excepto tú.
-Mímate, quiérete, cuídate, vive por tí aún mucho más de lo que lo haces por los demás.
-Cuando pidas algo, pídelo "por favor" y dí "gracias" cuando te lo den.
-Sé generosa y siempre, siempre, ¡practica la sonrisa!
Y no olvides nunca que lo que tú no hagas por tí, es probable que los demás tampoco lo hagan.
Si vas practicando cada día un poquito, en poco tiempo serás una mujer bella, elegante, glamourosa, con estilo propio, segura de tí misma y simpática. Y ya serás así para siempre, si los demás no lo ven, no intentes comprenderlo porque no se puede.

SI ELLA TE LLAMA GILIPOLLAS, NO LO DUDES, LO ERES

Si alguna vez tu chica te llama gilipollas, no tengas la menor duda, lo eres, asúmelo, te lo has ganado a pulso, tú sabrás lo que has hecho. Puedes remediarlo y volver a ser el chico encantador que le pareciste la primera vez que te vio o puedes dejarlo así.
También te pueden llamar gilipollas otras personas que no sean tu chica. Yo llamaría gilipollas a ese tipo de gente que lleva el pinganillo puesto en la oreja todo el día (salvo que sean agentes secretos, guardaespaldas, locutores de radio o televisión, o similar, es decir, por asunto de trabajo). Gilipollas son los hombres que no ceden el paso a una mujer, los que no se apartan por la calle, los que a estas alturas de la estética aún no se depilan aunque sólo sean sus partes (luego se quejan de que no tienen lo que quieren), los que llevan los pantalones "cagados" (uf, qué mal sientan), las mujeres así también, que conste.
Gilipollas son los que piensan que una persona de más de 40 años ya está acabada ¡ja! Gilipollas los que tienen más de cincuenta y se creen que tienen 20 y van por ahí con sus pulseritas en la muñeca y sus chanclas hawaianas.
Gilipollas los que no saben ni freír un huevo.
Gilipollas las que van con las tetas por delante y los hombres que las miran babeando (o sin babear, da igual, gilipollas).
Hay tanta gente gilipollas por el mundo que la lista es interminable. Hay gilipollas de nacimiento y los que se han hecho con el tiempo, los circunstanciales y los gilipollas tan gilipollas que van de gilipollas.
Basura todos.
Gente vacía y aburrida que no merecen ni un minuto de atención. Auténticos destructores de la inteligencia, la consistencia, la educación, la elegancia, el encanto, la profesionalidad, la solvencia (personal, no económica, uyyyy si habláramos de los ricachones, entonces sí que no acabaríamos nunca de contar gilipollas).
Gilipollas las rubias que reconocen ser tontas porque son rubias, "como soy rubia..." dicen, bonita, hay que ser tonta para decir eso.
Aunque algunas engañan, pues no hay mujer más lista que la que sabe hacerse la tonta y no hay mujer más tonta que la que va de lista.
Bueno, ya está bien que me estoy volviendo gilipollas, ahora vamos a hablar de guapos y guapas que no son nada gilipollas, para que se enteren los ídem.
¿Esperaban nombres? Pues no.
Guapas y guapos no gilipollas son todos aquellos que hacen de su personalidad, inteligencia, educación, saber estar y respeto, la insignia de su belleza.
Si te quieres a tí mismo (sin repasárselo por las narices a los demás), los demás te querrán y ya no te llamarán gilipollas.

LIBROS QUE SÍ ME GUSTAN


De cada 100 libros que leo, 90 NO me gustan (porque no me gusta la historia que cuenta, no me llegan los personajes, están vacíos, son insulsos, no tienen una pizca de interés, no entiendo una sola palabra y me irrita hasta la locura tener que consultar continuamente el diccionario, para eso leo el diccionario directamente y ya; no es de mi estilo, me aburren, me aburren, me aburren). Pero afortunadamente, 10 de cada 100 libros que leo SÍ me gustan. Aquí nombro algunos.

- "VIENTO DEL ESTE, VIENTO DEL OESTE", de Pearl S. Buck. Mezcla sin caer en la crítica facilona y torpe, las culturas oriental y occidental, hombres y mujeres, pasado y presente. Para almas sensibles altamente tolerantes a quienes les guste guardar en el recuerdo la belleza de lo auténtico.

- "VIVIR PARA CONTARLA", de Gabriel García Márquez. Soberbia, digna del premio Nobel de Literatura. Autobiografía novelada, digo novelada porque no es esa autobiografía de famoso, aburrida y estadística que nos cuentan otros, tipo que "si tal día a tal hora, tal cosa". García Márquez lo cuenta como si contara la historia fantástica de un hombre cualquiera, o la historia cualquiera de un hombre fantástico. La recomiendo expresamente y con intensidad a todos los escritores que se inician en el camino de la novela. Te guste o no su autor, creo que es una obra imprescindible y de ella deberían aprender otros escritores ya "consagrados".

- "LA CARRETERA", de Cormac McCarthy. Fascinante. Lo leí en un sólo día. Por mi afición al cine, es éste uno de los pocos casos en que no sé si elegir el libro o la película. Un Oscar para ambos. Espeluznante por momentos, caótico futuro incierto el que nos cuenta, cruel y maravillosamente narrado, pero a mí lo que más me impresionó fue la relación entre padre e hijo, que representan, respectivamente, el mal y el bien, la decepción y la ilusión, la desesperanza y la esperanza (al menos yo lo veo así).

- "EL PRINCIPITO", de Antoine de Saint-Exupéry. Un tópico, de acuerdo. Pero (por desgracia más que por suerte) muchas de las frases en él escritas no pasan de moda. Quien lo lea lo entenderá. Yo lo haría de lectura obligada a todos los presidentes de gobierno de todos los países. Si no se lee "El Principito" no se puede ser presidente de una nación. Para ayudarles un poquito a estos señores tan importantes, les diría que todo el libro en sí es una metáfora, habla de la vida, la amistad, el amor, la niñez, la madurez, etc. Las ilustraciones son del propio autor.

- "EL GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO", de J.D. Salinger. Una obra maestra del siglo XX que no pierde interés con los años. En sus páginas se leen frases como estas: "Los libros que de verdad me gustan son esos que cuando acabas de leerlos piensas que ojalá el autor fuera muy amigo tuyo para poder llamarle por teléfono cuando quisieras", "Si haces algo bien, o te andas con cuidado o pronto querrás empezar a lucirte y entonces ya no eres tan bueno" o estas otras: "La mayoría se casarían con cretinos, tipos de esos que se pasan todo el día hablando de cuántos kilómetros pueden sacarle a un litro de gasolina, tipos que en su vida han leído un libro, tipos aburridos…" "Es bonito que la gente se emocione con algo…". ¿A qué te has quedado con ganas de leerlo? Hazlo, y no porque te lo diga yo.

- "EL VIEJO Y EL MAR", de Ernest Hemingway. Otra obra maestra. Metáforas y belleza en el mar. La soledad, la vida a cuestas, el valor... En este libro el viejo es mucho más profundo que el mar. Si lo lees, no te olvides de pensar, con un poco de suerte e inteligencia de tu parte, conseguirás llegar a tener respuestas.

Estos libros mencionados son una parte de los que SÍ me gustaron, algún día me animaré a hacer una lista de por lo menos 30 libros que jamás deberían haber sido escritos (algunos de ellos muy famosos ¿¿??).

Y no lo olvides, LEER ES SEXY.

LA REUNIÓN


En un lugar del planeta secreto secretísimo, se celebra una reunión secreta secretísima. Están presentes las siguientes personas:
- 1 miembro del FBI
- 1 miembro de la CIA
- 1 miembro de la KGB
- 1 miembro de la INTERPOL
- Una chica guapa más que guapa preciosa, de piernas kilométricas, voz dulce y corazón generoso.
Se miran unos a otros sin decir nada, con una leve sonrisa y un poco de tensión.
A los cinco minutos se abre la puerta y entra un mayordomo inglés, más serio que un ocho, más tieso que un palo, con su uniforme impecable y el cabello engominado. Porta una bandeja de plata con un sobre blanco lacrado. La deja en la mesa y dice:
-Este sobre sólo podrá abrirse a la hora del té -saluda ceremoniosamente y se marcha.
Los asistentes miran sus relojes, faltan dos horas para la hora del té. Miran el sobre y vuelven a mirarse entre ellos, con una leve sonrisa y un poco más de tensión.
Los tipos duros de los servicios secretos no entienden qué puede ser, ni siquiera saben por qué están en ese lugar tan secreto y quién les ha convocado. La chica más que guapa preciosa, sonríe algo más que ellos, tal vez para enseñar sus lindos dientes blancos. Todos se hacen la misma pregunta: ¿Qué es esto?. En pleno debate sobre si puede ocurrir algo horrible a nivel internacional, se abre de nuevo la puerta y entra una bailarina del Moulin Rouge, pizpireta, pelirroja y moviendo su can-can. Todos se quedan perplejos. La bailarina saca de su escote un sobre blanco lacrado y lo deja en la mesa, junto al otro. Se marcha alegre soplando un beso pícaro hacia los asistentes. Estos prosiguen el debate, cada vez menos sonrientes y más tensos.
Se acerca la hora del té.
Apenas quedan un par de minutos y los tipos duros comprueban sus "credenciales", la chica también. La lleva escondida bajo el vestido sujeta a la liga. Cuando suenan las cinco campanadas, se abre la puerta y entra una camarera con el servicio completo para el té. Detrás de ella una mujer que se parece a la reina de Inglaterra.
Se sientan a tomar el té y echan a suerte quién será el que abra los sobres. Le toca el primero al de la CIA. Con sumo cuidado, saca la tarjetita del sobre y lee en voz alta:
-Bienvenidos a esta reunión. Disfruten del té y relájense. En el plazo de una semana, aparecerán en la Tierra dos naves espaciales provenientes de un planeta lejano, en ellas, decenas de extraterrestres con la intención de poner el pie junto a nosotros. No se preocupen, lo tenemos todo controlado. Sigan leyendo en el segundo sobre.
El miembro de la INTERPOL es el encargado de abrir el segundo sobre y leer la nota.
-No olviden beber con gusto el té, no hacerlo sería una descortesía. Ustedes no tienen que hacer nada más, no hay peligro alguno, los propios extraterrestres se marcharán por voluntad propia sin provocar ningún altercado, una vez visto el panorama mundial que tenemos, les aseguramos que ni por un momento querrán quedarse con nosotros. Lo cual les agradecemos mucho porque aquí no caben más. Y ahora, sigan a lo suyo. Gracias por su asistencia.
Tras la lectura, y transcurridos unos minutos de absoluto silencio, los asistentes a la secretísima reunión, la camarera y la mujer que se parece a la reina de Inglaterra, estallan en ruidosas carcajadas. Acaban el té, se besan unos a otros para despedirse y cada uno de ellos se vuelve por donde vino.
Ya en la calle, uno de los asistentes, no se sabe muy bien quién, dice:
-¡Vaya bromita! Seguro que ha sido ocurrencia de un español.

ESTOY HASTA LAS NARICES


Estoy hasta las narices de muchas cosas en general y de algunas en particular.
Estoy hasta las narices de no poder ir a New York, ni a París, ni a Londres, ni a Venecia, ni a Moscú, ni a la ruta de los castillos de Escocia, ni a Tokyo, ni a Sidney, ni a ningún otro sitio que no sea la esquina de mi casa.
Estoy hasta las narices de hacerlo todo yo.
Estoy hasta las narices de la crisis.
Estoy hasta las narices de no tener un puto euro.
Estoy hasta las narices de que me cueste dormir.
Estoy hasta las narices de que sea tan difícil poder aparcar el coche.
Estoy hasta las narices de que escriban libros sobre la guerra civil española.
Estoy hasta las narices de la majadería ajena.
Estoy hasta las narices de la intolerancia ajena.
Estoy hasta las narices de la prepotencia ajena.
Estoy hasta las narices de la cobardía ajena.
Estoy hasta las narices de la ignorancia ajena.
Estoy hasta las narices de la incompetencia ajena.
Estoy hasta las narices de sufrir por quien no sufre por mí.
Estoy hasta las narices de dar y no recibir.
Estoy hasta las narices del silencio.
Estoy hasta las narices del tiempo de espera.
Estoy hasta las narices de las canciones con mensaje.
Estoy hasta las narices de las indirectas, las directas y las torcidas.
Estoy hasta las narices de la luz al final del tunel.
Estoy hasta las narices de los regalos que nunca llegan.
Estoy hasta las narices de que me hagan estar hasta las narices.
Yo que me contentaría con tan poca cosa...