7/4/12

EL CABALLERO Y SU DONCELLA


Érase una vez un caballero hacendoso y atractivo que llegó de tierras lejanas al país de la eterna primavera. Recorrió a lomos de su caballo zonas inhóspitas y zonas espléndidas y en ninguna de ellas, aunque habitara un tiempo, encontró la hermosura que andaba buscando. Habló con magos, con duendes y hadas, pero continuó sin saber en qué momento y dónde encontraría el objeto de su deseo. Vagó pesaroso por infames desiertos, escaló montañas y fondeó los mares. Ni sirenas, ni aves, ni dulces frutos halló.
Tras largos años de búsqueda incansable, el caballero empezó a sentirse desilusinado y pensó en volver a su lejana tierra.
De pronto una noche, una tierna y luminosa libélula, llamó a su ventana.
-No desesperes hacendoso caballero, pronto tendrás tu recompensa -le dijo alegre la libélula marchándose bajo la luz de la luna.
El caballero quedó extasiado antes tales palabras y emprendió de nuevo la búsqueda de su objetivo.
Pero pasados unos meses tampoco lo encontró. Ya no quiso volver a su tierra pero olvidó la belleza que deseaba tener y se centró en quehaceres más rutinarios. Un día, al salir de una hacienda donde realizaba tareas de ayuda para una pobre familia, tropezó su caballo con una gran piedra. El caballero fue a parar al suelo y una mano suave y delicada se extendió a su lado para ayudarle. El caballero, agarrando la pequeña mano, irguió de nuevo su figura y quedó sin habla. La doncella le miraba con curiosidad y una sonrisa entrecruzaron que lo dijo todo.
El caballero le propuso que fuera con él a su humilde morada y allí la invitaría a degustar unos fríos canapés. La doncella, hipnotizada por su melosa voz y su increíble atractivo, aceptó la oferta y juntos partieron en lomos de su lindo corcel.
Al día siguiente, tras locas frases de amor y admiración intercambiadas, tras innumerables besos, caricias y miradas, el caballero alzó a su doncella junto a él, bien apretada, y enamorados marcharon a vivir su particular y hermosa aventura por siempre jamás.

2 comentarios:

  1. Con reminiscencias de Merlín.

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