LA CASA DE MIS SUEÑOS

La casa de mis sueños, esa que probablemente nunca tendré pero tal vez sí pueda tenerla, sería o tipo chalet o un ático frente al mar, o al océano, me da igual qué mar o qué oceáno, pero lo necesito frente a mi ventana. Sería una casa enorme, de grandes ventanales pues es fundamental que haya mucha luz. Con un mínimo de 5 habitaciones enormes con otras habitaciones anexadas, que serían:
Un grandísimo dormitorio para mí, con las paredes de color rosa pastel, una cama de 2 metros de ancho por 2 de largo cubierta con una manta de terciopelo de color rosa (si mi amor se queja ya le convenceré, tengo mis métodos), dos baños anexos, uno para él y otro para mí, el mío tendría una bañera de hidromasaje y una cabina de ducha también de hidromasaje, varios armarios para todas mis cositas y una neverita de esas pequeñas, bien instalada claro alejada del agua, para guardar algunos tipos de cremas que mejor ponerlas frías, el frío conserva, ya se sabe. El espejo sería de cuerpo entero y no faltaría una banqueta en la que sentarme para lo que fuera. Otra habitación anexa sería el vestidor ¡ay ese vestidor! sí, ese con el que soñamos más de la mitad de las mujeres del mundo, repleto de estantes, cajones, barras de colgar, etc. etc. que yo llenaría de cientos de zapatos, de cientos de bolsos, de cientos de camisetas, vestidos, pantalones, chaquetas, lencería, umm, lencería preciosa y estupenda para hacer feliz a mi amor (así también se quejaría menos si pongo la manta de color fucsia, eh). Y él tendría su propio vestidor o un armario, lo dejo a su gusto. Luego, cerca del dormitorio, tendría otra habitación enorme que sería mi despacho, sólo mío, las paredes estarían forradas de estantes, los estantes estarían forrados de libros, de dvd's, de cd's, de libretas, carpetas, archivadores, uau, y tendría tres mesas. Una lacada en blanco en el centro, ahí pondría un maravilloso ordenador, con una preciosa pantalla plana, a la izquierda del ordenador estaría la impresora, una de esas manejables pero muy completas, algo así como el coche fantástico en versión impresora. A la derecha del ordenador tendría un atril, para colocar mis notas escritas a mano y poder leerlas con comodidad. Otra mesa para colocar un equipo completo en el que poder hacer montaje audiovisual, o sea, un ordenador con dos pantallas grandes, un equipo de sonido y grabación y seguro que alguna cosa más y ahí me montaría mis propias peliculitas, mis vídeos y lo que se me ocurriera. Otra mesa sin aparatos, sólo mis libretas, diccionarios y manuales de consulta, dos o tres cubiletes para el montón de bolígrafos que necesito y cada vez que me sentara a trabajar en una de ellas, tendría mi taza de café a la izquierda y mi cenicero con cigarrito a la derecha (oh sí, fumo, qué le voy a hacer, lo necesito para escribir, al igual que la música de fondo). Luego habría un dormitorio de invitados, con baño propio y vestidor, otra habitación sería la habitación de los "trastos", esas miles de cosas que nunca te decides a tirar, por si acaso. Otra habitación sería para los recuerdos, sí, con una cómoda y bonita butaca en la que sentarse a pensar y sonreír, básicamente sonreír, mejor que llorar ¿o no?. Si es un ático, la terraza grande por favor, con un balancín en el que me sentaría a adormecerme al atardecer agarradita al increíble cuerpo de mi amorcito. Si es un chalet, pues lo mismo añadiendo una fantástica piscina con forma de ocho, ya ves, un capricho como otro cualquiera, yo la quiero con forma de ocho. La cocina sería enorme también aunque prácticamente no cocino. Cocina americana, con comedor incluído, barra tipo bar, toda blanca con algún detalle en color, muy luminosa siempre, acogedora, con cientos de armaritos para guardar todos los cacharros. ¿Qué más, qué más? Creo que ya la iré diseñando según la vaya soñando, pero me imagino en ella y seguro que ahí escribiría el mejor libro del mundo, el que hable de mi felicidad.

PERDONA SI TE LLAMO "CAPULLO"

Antes de que empieces a leer que quede claro que esto no va por tí, pero es como todo, si te sientes aludido, reflexiona unos minutos antes de empezar a gritar ¿ok?

"A veces te encuentras con alguien que te dice “Tú no sabes con quién estás hablando” y luego, cuando investigas a ver con quién estás hablando, descubres que es un don nadie. Aunque antes de averiguar nada, se le debería contestar “Pues no, no lo sé, si lo supiera igual te decía cosas peores”.

Otras veces el capullo de turno te dice “Yo que me relaciono con altos standartes de esto y de lo otro y de lo de más allá”, pero luego le preguntas en qué lugar del mundo nació Einstein y no lo sabe. ¡Pues nació en Alemania!, capullo, que eres un capullo. Ah claro, que como nació mucho antes no sabes quién era. Pues eres aún más capullo de lo que yo pensaba.

Hay otra clase de capullos que contestan a preguntas que no has hecho, y tú te miras los bolsillos, la bandolera, la guantera del coche, pero nada, no aparece la pregunta por ningún lado, entonces ¿por qué contesta éste? Con tal de dar la nota algunos hacen cualquier cosa.

Están los capullos, ¡ohhh!, sensibles. Esos que cuando menos te lo esperas, se ponen a llorar como plañideras (mujeres que a principios de siglo, lloraban en los entierros a cambio de un dinerillo –nota aclaratoria para el capullo en cuestión-). Que si me has ofendido, que si eres esto y lo otro, que si me has faltado al honor, que si has herido mi dignidad, que si… ¡Ay, ay, cuánto dolor! Dos guantazos te daba capullo llorón.

Los del que mira yo cuánto valgo y tú eres una mierda. Pues mejor ser mierda y atontarte con mi olor que ser tan vulgar como tú. ¡Capullo!

Hay capullos para todos los gustos, y capullas también claro. Yo NO SOY UNA CAPULLA. Pero si tú lo piensas así, pues vale, tú mismo. Para saber lo que es una capulla hay que ser un capullo. Y no me eches los trastos que “tú no sabes quién soy yo”.

Capullos insignes que te insultan sin conocerte sólo porque les has dicho la verdad a la cara, porque opinas de otra manera o porque defiendes lo que ellos critican.

Capullos solemnes los que NO SABEN ESCUCHAR, aunque se dediquen a algo extraordinariamente magnífico.

Capullos incongruentes los que piensan que la cultura, sobre todo y especialmente, la afición a la lectura, no es sexy.

¡CAPULLOS ZARAPASTROSOS! Ay, vaya, el capullo que va con esto seguro que no puede acceder a su lectura. (Y el del párrafo anterior tampoco)

Mi cultura no es de enciclopedia (¡Dios me libre!), en concreto en lo que a geografía, historia y matemáticas se refiere, pero llevo sobreviviendo a olas enormes desde lo que no está escrito. Y como invisible no quiero ser, sino inmortal, de aquí me saco lo que me sale y te digo en tu linda cara ¡ERES UN CAPULLO! Eso sí, perdona que te lo diga.

Mi jardín está lleno de capullos, pero de los bonitos, de esos de los que luego saldrán flores de colores, si pasas por mi lado y me sonríes, te daré una."

Bien, esto ha sido sólo un brevísimo resumen de todo lo que se puede decir sobre los capullos. Si has sonreído al leerlo, es obvio que tú no eres un capullo, pero si se te ha fruncido el ceño y como removido algo en tu interior, haz unos ejercicios mentales y repasa, como si fueras a morir en un minuto, lo que ha sido tu vida hasta el momento, qué eres y por dónde vas, y cómo te comportas con los demás y los demás contigo. Luego, tal vez tengas las cosas más claras. O no.

10 CONSEJOS PARA ESCRITORES PRINCIPIANTES

Esto es lo que yo opino, pero obviamente cada uno puede hacerlo como quiera.
Mis 10 consejos para escritores principiantes:

1.Estudia marketing y publicidad, (no hace falta la carrera, pero sí al menos un par de buenos cursos).

2.Relaciónate con lectores, no con escritores (al menos en España, en otros países no sé cómo funciona, pero España, ya sabes, es la primera potencia muncial de la envidia).

3.Lee, lee y lee. A todas horas y de todo, libros, diarios, revistas, magazines, hasta folletos y facísimiles, todo es válido para aprender.

4.Llora, ríe, ama, enfádate, ruborízate, odia, perdona, escucha, grita, sueña, inventa, canta, baila, respira, ¡siente!, si no sientes no lograrás escribir nada decente.

5.El mundo que te rodea está vivo, sal a la calle y observa, en cualquier momento inesperado encontrarás tu historia.

6.Apúntate a las redes sociales aunque no te gusten, no dejes ninguna posibilidad sin valorar.

7.Lleva siempre contigo varias hojas de papel y un bolígrafo. Aunque creas tener una memoria excelente, te puedes llevar un disgusto.

8.Convierte en la ley de tu vida lo que dijo el genial Einstein: "A mí la inspiración siempre me pilla trabajando".

9.Estúdiate la autobiografía novelada de Gabriel García Marquez, "Vivir para contarla". No sólo disfrutarás de un maravilloso libro, sino que te enterarás de muchas cosas en el ámbito de un escritor que a tí también te pasarán.

10.No corras, no vueles, anda despacio y sin saltarte nada. La paciencia tiene su recompensa.

Y un consejo 11 de regalo: No olvides nunca que los caminos de la literatura son tortuosos, imprevistos, sorprendentes e infinitos.
¡Buena suerte!

LO QUE ME SACA DE QUICIO

Me sacan de quicio unas cuantas cosas, unos días más y otros menos, según esté mi ánimo y según discurran los acontecimientos a mi alrededor, pero hay unas cuantas que son comunes a cualquier día del año:
-Laa cucarachas. Uag, ¡qué asco! No sé porqué no pueden desaparecer, ¿realmente hace falta que estén en el mundo?

-Los viejos prepotentes. Esos que por tener una edad más avanzada creen tener derecho a todo, el respeto es el respeto, a cualquier edad ¿de acuerdo? Tomen nota los mayores y dejen de ir por ahí diciendo que los jóvenes de hoy no saben una mierda. ¡Ay, si habláramos de mierdas...!

-Las beatas envidiosas. Esas que rezan a todas horas juntando las manitas, te sonríen enseñando su dentadura sarnosa y piensan que ya quisieras tú. Pues yo digo que ya quisieran ellas disfrutar de un buen maromo de vez en cuando. Así que envidia que te tenga yo ninguna, bonita, sigue rezando que yo me voy a lo otro. Ja.

-Los funcionarios que se quejan de que les paralizan el sueldo. ¡Vamos! Si no dáis un palo al agua desde que aprobastéis las oposiciones. Jornada intensiva (me da la risa) y horas extras, de vez en cuando, bien pagadas. Si quiero despotricar, despotrico ¿ok? Bah, ellos que sabrán de lo que uno sufre cuando lleva 4 años en paro, se le acaba el subsidio y tiene una familia que mantener.

-Los ruidos de los vecinos de arriba, o de abajo, o de al lado, arrastrando sillas, muebles y golpeando las puertas. Les mataría, directamente. Ah no, que voy a la cárcel, mejor denunciarles pues está penado por ley e incluso pueden ser encerrados. Estaría bien, chupi guay, que los míos me tienen hasta las narices.

-Las parejitas ñoñas que se besan delante de mí porque voy sola y creen que paso la mano por la pared, ay, ay, qué dolor me entra... no entraré en detalles de por qué, que luego me tendrán envidia y se darán los besitos más ruidosos aún. Puag.

-Que Isabel Sartorius haya publicado sus memorias olvidables aprovechando el tirón popular de la Casa Real por lo de Urdangarín. Aquí el que no corre vuela, lo que tiene es una rabia que no consigue quitarse, ay, lo que hubiera dado ella por ser princesa, mira bonita, lo de escribir déjalo para los escritores, los buenos no necesitamos tener aventuritas con ningún famoso para llegar a tener un buen libro y que se venda. Cosa y canta en tu casa, seguro que te va mejor y si no, busca trabajo ¡como todos!

-Más cosas, pero de momento, me he agobiado un poquillo de escribir y tengo que salir un rato a buscar trabajo, a ver si consigo dar con algún empresario que no se crea el rey del mundo y me haga una entrevista sin exigirme que me baje las bragas o hable ocho idiomas que no sé de qué coño me servirán si sólo voy a fotocopiar sus papelitos de empresa. Ag.

Esto es todo amigos, esto es todo.

(De momento, avisados quedáis...)