24/2/12

MI ESTRELLA


Si un día cae una estrella del cielo, seguro que cae sobre mi cabeza. No sobre otra cabeza, o una cabeza cualquiera, no, sobre la mía. Me halle donde me halle me caerá encima. Y si se tiene que desviar de su trayectoria, se desviará, fijo. Entonces yo seré una mujer con una estrella. De ahí a tener tres o cuatro, nada, cuestión de tiempo.
Luego le preguntaré a la estrella:
-¿Por qué mi cabeza?
Y ella contestará:
-Pues no sé, porque es más brillante, o más grande, o más pequeña, o porque digo esa misma que está ahí, o porque tenía que elegir una y te ha tocado a tí.
Después añadirá ante mi sonrisa:
-Enséñame cómo es tu casa.
-Es que yo me voy a dormir -diré yo.
-Es que cuando se haga de día desapareceré -dirá ella.
-¿Y no volverás?
-No lo sé.
-Vale, te enseñaré mi casa.
Me la llevaré primero a dar una vuelta por la ciudad, bajo otras estrellas que no cayeron, a la luz de la luna, paseando por las calles semi desiertas pero alegres, la invitaré a tomar un refresco, le contaré mil cuentos que sólo a mí se me ocurren, le cantaré unas pocas canciones y luego, cuando estemos cansadas, la subiré a mi casa para que vea dónde vivo. Charlaremos un buen rato asomadas a la ventana y ella dirá que qué lejos se ve el cielo, pero qué bonito. Se nos pasará la noche en un pis-pas y cuando esté cerca el amanecer, ella dirá:
-Me quedo.
Y yo contestaré:
-¡Qué bien, ya tengo una estrella!

1 comentario:

  1. Creo que màs que una estrella tendràs una amiga.

    un fuerte saludo


    fus

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